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| Color y ritmo invaden las calles de Palma
| Texto y Fotografía: Aina Bosch |
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| Palma de Mallorca se convierte en un mosaico de diversidad y color con el Festival Mundial de Danzas Folklóricas. Las calles y las plazas de la ciudad se transforman en improvisados escenarios donde cantantes, bailarines y músicos de todo el mundo demuestran la belleza y riqueza de sus danzas populares. Una mezcla de color y ritmo que hace vibrar la ciudad.
Desde las danzas guerreras de los Zulú, hasta los delicados movimientos de la Natya Bharata, pasando por le espíritu del Gopak de la Europa Central, las diferencias entre las culturas se combinan para ofrecer un maravilloso calidoscopio de temas populares. Las compañías, ataviadas con sus trajes populares, realizan varias actuaciones diarias, en las que consiguen reunir una multitud de vecinos y turistas curiosos para mirar sus demostraciones. Es curioso ver en los talleres de danza que se van montando a lo largo de los días, como bailarines griegos intentan enseñar a los de Ghana a moverse al son de su sirtaki, o como las búlgaras mueven sus vestidos al ritmo de los mariachis, y es que allí todo el mundo es profesor y alumno de todo el mundo. Otro de los intercambios que se realizan durante estos días es el de postales, banderolas y objetos típicos de sus respectivos países creando una importante hermandad cultural. |
| Entre los participantes se encuentran países tan diversos como Ruanda, Estonia, Estados Unidos, Bulgaria, Argelia, Georgia, Uruguay, Perú, México, Reino Unido,
cada uno de ellos con su encanto y belleza particular. Uno de los grupos participantes más importantes, es el de la Escuela de Danza y Baile de Palma, que el año pasado cumplió treinta años y gracias a los cuales todos los continentes han podido conocer el folklore de Mallorca. |
El festival se celebra cada dos años en Palma y en 2007 cumple veinte años desde la primera edición. Durante este tiempo han actuado más de 70 países de los cinco continentes. Este año unas 1.500 personas procedentes de una treintena de países participaron en esta nueva edición del también llamado World Folkdance Festival.
La danza es posiblemente una de las primeras artes a través de la cual nos comunicamos y que actualmente se han convertido en parte de la identidad de un país. El hombre tiene un espíritu festivo, vital
y queda patente en actividades culturales como la que se va a acoger en Palma. | |
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